Grupos de Sudamérica: Los Iracundos y Los Ángeles Negros
Los Grandes de Ayer y de Siempre
PEBO
Las Vegas.- Durante la década de los 60’s y 70’s, en Sudamérica, aparecieron diversos grupos que dejaron sus bellas y románticas melodías para las nuevas generaciones. Particularmente, en mi niñez, aprendí a apreciar la calidad en su esencia de algunos de ellos. Los Iracundos de Uruguay y Los Ángeles Negros de Chile; aparte de otros más, son dos de los más importantes conjuntos.
La mayoría de quienes aprendimos a admirarlos escuchando sus canciones, sin ser siquiera adolescentes en ese entonces, al par con los fans contemporáneos de dichos grupos, nos identificamos con sus vocalistas originales: Eduardo Franco y Germaín de La Fuente, respectivamente.
Paradójicamente, retomando lo declarado por el mismo Germaín, él y su grupo, Los Ángeles Negros, en sus inicios fueron grandes admiradores de Los Iracundos, para, luego de algunos años después, llegar a compartir escenarios con Eduardo Franco y su agrupación.
Quizá, la peculiar voz de Franco, bien complementada con la sencillez y profundidad de sus composiciones lo elevaron a un nivel mayor durante el período de apogeo de Los Iracundos. Puerto Montt, Río Verde, La juventud, Soy un Mamarracho, Sé que no volverás, Chiquilina, fueron algunas de sus éxitos iniciales.
Por su parte, Fermín, un barítono, dotado de una potente voz, significó para su agrupación, no sólo, el líder que necesitaban, sino, también, la energía que proyectaba en cada melodía musical con las que el público fácilmente los identificaba. Y volveré, Yo sé que estás, Murió la flor, Cómo quisiera decirte, Buen viaje, Hoy, son parte del bagaje de Germaín.
Los Iracundos eran sinónimo de éxito cada vez que salía un disco suyo al mercado; ésto, mientras vivía Eduardo Franco, que fue hasta 1989, año de su deceso. A partir de ahí, se dieron una serie de experimentos con diversos vocalistas que jamás pudieron suplir el liderazgo y talento de su líder original
Germaín, se apartó de Los Ángeles Negros después de, aproximadamente, tres años, tiempo suficiente para dejar bien en claro su valía como la voz que los identificaba. Después de su salida, el grupo sufrió una serie de cambios y de ahí no pasó.
Ya han transcurrido casi 21 años del fallecimiento de Eduardo Franco y casi 40 años desde que Germaín se alejó de su grupo. Como sea, ambos, con mayor o menor notoriedad, dejaron sus huellas en el recuerdo de cientos de miles de seguidores que, hasta hoy, aún los recuerdan.


















